Lo que sigue es el registro visual de Vincúlate: la identidad, el sistema, el movimiento y cada pieza que nació de haber entendido el problema correcto.
Un movimiento ciudadano para reactivar a los millones de dominicanos que dejaron de votar — y devolverles su vínculo con la decisión.
Las decisiones que afectan a once millones las toman cuatro. El silencio no es neutralidad — es una transferencia de poder.
¿Cómo se le devuelve la voz a una mayoría que decidió callar? No con otro candidato al que seguir, sino con una razón para volver.
Creció trece puntos desde 2016, sin pandemia como excusa. En Santiago, dos de cada tres no votaron. El patrón es estructural, no coyuntural.
Detrás de cada número hay una persona con una razón para no ir. No son el problema — son la solución que nadie fue a buscar.
Gallup · Diario Libre · ACD Media · n=1,200 · May–Jun 2026
Uno de cada cuatro dominicanos vive fuera del sistema partidario. La categoría "ninguno" supera a cualquier partido de oposición por sí solo.
La prensa la cuenta en porcentajes y la política en escenarios. Nadie le pone cara. Este cartel hace lo contrario: levanta un rostro por encima de las columnas y deja el dato de fondo, que es donde debe estar.
Todavía sin rostro: solo el dato y una silueta. La cara llega después, cuando la marca ya tenga con qué mirarte.
No estamos inventando un universo — activamos uno que las encuestas ya miden y que los partidos tradicionales ignoran.
Ningún partido tiene una estrategia específica para este segmento. Es un espacio completamente disponible.
No se detiene: se acelera. Hay que entrar ahora, antes de que otro movimiento llene ese vacío.
El universo de votos que nadie está buscando
Convertir el 20% equivale a 531,000 votos nuevos.
El margen de una victoria en primera vuelta.
La estrategia no es pedir un voto: es reconstruir una relación. Un movimiento ciudadano, sin pedir permiso ni perdón, que le habla al que se fue — de igual a igual.
Su plataforma no dice "sígueme". Dice "vincúlate". La diferencia entre un seguidor y un participante.
La idea rectora: la política vuelve a ser tuya cuando alguien te busca, te mira y te incluye. Una marca que no se sigue — se saluda.
De vínculo — lazo, conexión — en imperativo. No describe: invita. Un verbo que solo funciona en segunda persona: te habla a ti.
El sistema interno. La inteligencia y los datos.
La cara pública. El llamado al ciudadano.
Los dos puntos son ojos. La u es una sonrisa. El nombre, literalmente, mira y sonríe: una persona que participa, no que sigue.
Del trazo al rostro: las tipografías se forman letra por letra, luego aparece la ü, y al final los ojos cobran vida. La construcción del logo, en movimiento.
La ü es una carita: parpadea, mira, guiña y sonríe. Cada variante es un gesto de la marca — y el logo completo también cobra vida.
El margen mínimo alrededor del logotipo equivale a la altura de la ú. Nada entra en ese aire: ni un texto, ni una foto, ni otro logo.
Detalles de imprenta que aparecen en afiches y papelería: le dan al material aire de documento, no de volante.
Verde de renovación, tipografía redonda y una carita que sonríe. Primero la cabeza — el ladrillo del sistema. Lo que se construye con ella viene más adelante.
Esperanza, renovación y lo dominicano. Un par base — verde manzana + verde-negro — con el neón como chispa digital.
Los cuatro de arriba mandan. Los seis de abajo existen para dar aire, fondo y matiz cuando hace falta.
Una sola voz para todo: titulares, cuerpo, etiquetas y datos. Redonda y cálida — hereda la geometría del logo. Sin tipografías prestadas.
Regular · Medium · SemiBold · Bold
Solo para la voz alta: el grito de calle, el sticker, el momento que interrumpe.
Una segunda voz, reservada para el momento que interrumpe: el sticker, el cierre del spot, la pancarta. Se usa poco, y por eso funciona.
Bagel Fat One en manzana sobre verde-negro. Nunca para textos largos ni para párrafos.
Un isotipo que funciona como avatar, sello, textura y app. Siempre la misma ü del logo — nunca se redibuja: solo cambia de tinta o de piel.
Panel oscuro + panel vivo
Arcos · la red que envuelve
Gente en fila
La multitud sí se arma pieza por pieza: la misma figura repetida en escala decreciente, como una fila que se pierde. Encima, un velo oscuro y el nombre con apenas el halo justo para despegarlo del fondo.
Líneas que conectan, textura riso para el afiche de calle y los arcos como sello de fondo. En los tres entra lo mismo: la trama de puntos, las caritas del sistema y la ü. Flexible, pero siempre suena igual.
Las líneas dibujan la red: cada nodo es una demarcación.
El riso da textura de afiche pegado en la calle.
Los arcos aparecen de fondo, como un eco del nombre.
La tarjeta de los rostros, llevada a todo el sistema. Campo partido en dos, cabeza en círculo, ojos redondos y boca en arco; abajo, el objeto que dice quién es esa persona o qué está pasando. Ocho escenas ponen dos o tres caras en situación — la urna, el colmado, el acuerdo, la mesa, tocar puertas, la conversación, el barrio, el mensaje. Doce retratos nombran a cada segmento. Y en panorámico las mismas cabezas se alinean en fila.
Doce retratos nombran a los segmentos, diez escenas cuentan qué pasa y seis recortes cuadrados alimentan anillos y stickers. Todas salen de la misma cabeza: campo partido, círculo, ojos redondos y boca en arco.
Ningún dibujo se rehace: cambian el tocado, el reparto de color y el objeto.
Una serie de retratos geométricos, todos con el mismo formato y distinta paleta: cabeza, gesto y un objeto que dice quién es esa persona. Sirve para nombrar a los segmentos sin caricaturizarlos.
Formato fijo: título arriba, composición en dos bandas, pie con el nombre del movimiento. La serie crece añadiendo retratos, nunca cambiando la estructura.
Sobre crema el logotipo va a todo color. Sobre fondos fuertes se resuelve a una sola tinta — y la ilustración entra a sangre, sin caja.
Mismo esquema en los tres: campo partido, titular al centro con el aire despejado, la gente asomando por los flancos, trama al pie y la firma con la ü. Cambia la tinta, no la estructura.
Una sola regla que se reparte sola según la proporción: en tira ancha el titular va a la izquierda y la gente a la derecha; en valla, titular al centro con los flancos poblados; en cuadrado y vertical, titular arriba y caras abajo. El titular va en Bagel Fat One siempre que el cuerpo lo permita — es la voz que grita, y la pancarta es su sitio. El pie es zona reservada: la ü y la firma tienen su banda y ninguna cara entra ahí.
Valla 4x1
Valla 3x1
Mupi vertical
Instagram feed
Instagram vertical
Instagram story
YouTube banner
YouTube miniatura
Facebook 1200x630
Display 336x280
Display 300x600
Display 160x600
Display 970x250
Display 300x250
Display 728x90
Display 320x100
Vallas, mupi, Instagram, YouTube, Google Display y Facebook. Mismo sistema, cero adaptación manual.
La marca vive en el feed: himno, datos de participación, caritas del sistema y llamados a la acción. Doce piezas cuadradas que conversan entre sí, más ocho stories verticales para el día a día.
Sin trámites ni vueltas: escribes una vez y NEXO te confirma tu recinto, tu mesa y qué necesitas llevar.
No pedimos fe ni militancia. Pedimos que participes — y que sigas siendo tú quien decide.
Lo que se habla contigo es lo que pasa en tu calle: agua, luz, seguridad, precios. No consignas.
El umbral más bajo posible: una palabra por WhatsApp y ya estás dentro del movimiento.
La palabra se levanta del papel y proyecta sombra. Es la voz alta en formato pared: una sola orden, una fecha, la trama riso al pie y la gente asomando desde abajo.
Se pega en tandas y de a muchos: la repetición en una misma pared es parte del recurso.
Sobre crema, el logotipo va a todo color y la fila corre al pie, como el cintillo de un periódico. El documento oficial también tiene que sentirse cercano.
El impreso repite el mismo par de siempre: manzana al fondo, fila de gente al pie.
Pensados para que alguien los pegue en su celular sin sentir que reparte propaganda.
Un sistema hecho para la calle se aprueba en la calle. Aquí están las dos pruebas que de verdad importan: la valla que alguien lee desde el carro en tres segundos y la pantalla que mira de frente, a un metro, mientras sube una escalera. Misma marca, dos velocidades de lectura, cero adaptación improvisada.
la valla parte el campo en dos: el titular respira sobre bosque y las caritas entran a sangre sobre manzana. la ü sube a la esquina como firma, del tamaño de un rostro, para que la marca se reconozca antes de leer una sola palabra.
Cuando el formato se estrecha no se aplasta el titular: se le cede el protagonismo al retrato. La banda crema de arriba nombra el segmento, la de abajo firma el movimiento y el rostro se queda con todo el centro — justo donde cae la mirada de alguien que sube una escalera mecánica.
esta es una pieza de la serie de segmentos: cada retrato trae su propio titular y su propio verde, pero la estructura de tres bandas se repite igual en todas.
Cada punto de contacto lleva al ciudadano a la base de la comisión. Cuatro módulos que se alimentan entre sí.
Bot de WhatsApp con IA. Conversa, perfila y registra.
Mapa de densidad de abstención por manzana.
Escucha de redes en tiempo real por zona.
Panel de campo: metas, activaciones, reportes.
La landing en vivo — animada y navegable. El contador de vinculados sube solo, las caras mudas cobran rostro al bajar, el mapa se llena. Cada cara, un voto que volvió. Desplázate dentro del navegador para verla completa.
Botones redondeados, alto contraste, la carita como avatar y estados claros. Diseñado para el pulgar y para todos.
El tablero de la comisión: mapa de calor por sector, segmentación, prioridades y tendencia. Las caritas marcan las zonas activas — dónde hay gente por reconectar.
Dos productos, un solo sistema — y las pantallas hablan el mismo idioma que la marca: los íconos son los objetos del sistema, la trama de ondas vive en los fondos, y las caritas son la gente real del movimiento.
Consulta tu recinto, regístrate e invita a los tuyos. En dos minutos.
Hola, María 👋
Cada persona que invitas suma.
Tu sector empieza apagado: una cuadrícula de puntos grises donde cada punto es un elector de tu demarcación. Cada vecino que verifica dónde le toca votar enciende uno. Cuando el sector cruza la mitad, la pantalla entera cambia de color y el barrio aparece en la tabla del municipio. Es el mismo mecanismo del spot — de gris a color — pero jugado entre vecinos.
pruébalo aquí mismo: toca las misiones en la pantalla o deja que corra solo. los datos son de un sector tipo de santo domingo este, no de la base real.
los datos de las pantallas son de ejemplo: los 8.900 electores y los porcentajes salen de la estructura de un sector tipo de santo domingo este, no de la base real.
El movimiento imita el gesto humano: la carita parpadea y sonríe, los paneles entran como un apretón, los arcos se dibujan solos. Nada mecánico — todo cercano.
La carita parpadea al aparecer
Los paneles se juntan al centro
Los arcos se trazan progresivamente
El personaje de VINCÚLATE cobra vida — el mismo espíritu cercano y humano, ahora en movimiento.
Hay otra forma de ser parte es el spot de salida del movimiento, y su idea cabe en una regla: todo se cuenta en blanco y negro hasta que aparece la marca. Seguimos un día cualquiera de una persona cualquiera — el cuarto, la nevera, la parada, la guagua — sin música épica y sin discurso. No le pasa nada extraordinario. Ese es justamente el punto: así se siente quedarse fuera.
La película de Gary Ross, de 1998, cuenta un pueblo entero en blanco y negro donde el color va apareciendo a medida que la gente empieza a decidir por su cuenta. El color no es un adorno de dirección de arte: es la prueba visible de que alguien despertó. Ese es exactamente el mecanismo que le pedimos al spot, y por eso la referencia se comparte con producción antes del primer día de rodaje.
el tráiler es material de referencia para la conversación con producción y no se distribuye dentro de este documento. el reproductor abre el tráiler oficial en youtube; si prefieres que corra sin internet, deja el archivo pleasantville-trailer.mp4 en la misma carpeta y lo usa a él primero.
¿problemas para verlo aquí? abrir el tráiler en youtube
en la escena 6 la valla ya es la pieza definitiva del sistema: campo partido, titular sobre bosque, la familia asomando por el flanco manzana y la ü firmando al pie. es el único punto de color de todo el comercial — por eso el mensaje no necesita gritar para que el ojo vaya directo a él.
Los cuatro colores en bloque con su código, la onda como textura, el isotipo grande, los íconos del sistema y el nombre. La misma gramática de la carita — círculo, ondas, tinta plana — convertida en material de evento.
El arte del pop-up: campo partido, la ü grande y el titular a la izquierda, la familia de caritas ocupando el bloque de ondas a la derecha. Punto focal claro, zonas que no se pisan, y la voz de marca gritando en Bagel.
Montado sobre el pop-up plegable, en dos ángulos. Así se ve en la feria — con el pliegue, la luz y la sombra reales del montaje.
La ü en oro sobre blanco, con tres caritas del sistema en fila junto al ala. La marca funciona igual de bien en positivo sobre claro que en el bosque profundo del backpanel.
Cada objeto del sistema — la urna, el cheque, el apretón, el globo de voz — en ficha cuadrada con onda de fondo. Sirven para señalética, stickers y la app.
Tote, botellas, pin con la carita, lanyard de acreditación, camiseta y gorra. Todo sale del mismo puñado de piezas vectoriales.
Tote
Botella · Vota
Botella · Voz
Pin
Lanyard
Camiseta
Gorra
Ni una foto: cada pieza es SVG, editable y lista para producción.
No inventamos votantes. Fuimos a buscar a los que ya estaban — y les dimos la mano.
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